El buen gusto es algo innato y es el reflejo de la personalidad y la forma de ser de cada uno; son un conjunto de características a nivel externo e interno: cómo habla, cómo se mueve y por supuesto cómo se come...

El pensador francés Marc Augé describía a los restaurantes del estilo de T22 como lugares donde uno se toma su tiempo. Ante la obsesión por la instantaneidad y la prisa, la existencia del bistró supuso una forma de resistencia; una prolongación del hogar, un lugar donde ademas del almuerzo se puede disfrutar por su armonía decorativa, un ambiente que favorece la conversación y la sensación de calidez, siendo el entorno perfecto para parejas o personas que necesiten un lugar tranquilo para celebraciones o reuniones de trabajo alrededor del mantel.